Todos los hombres con los que ha estado y ahora tú, precisamente tú, y barcazas que pasan, mástiles, y casco, toda la condenada corriente de la vida que fluye por ti, por ella, por todos los tipos que te precedieron y los que te seguirán, las flores y los pájaros, y el sol que fluye a raudales y la fragancia de todo que te asfixia, te aniquila.
Trópico de Cáncer / Henry Miller
extremosdelacordura
De todo lo concebido por los teólogos, las únicas páginas
legibles, las únicas palabras verdaderas, son las dedicadas al Diablo. Su tono cambia y se aviva su elocuencia cuando, dando la espalda a la luz, se consagran a las Tinieblas. Se diría que vuelven a su elemento, que lo descubren de nuevo. Al fin pueden odiar, por fin les está permitido; se acabó el ronroneo sublime o la salmodia edificante. El odio puede ser abyecto; extirparlo es, sin embargo, más peligroso que abusar de él. La Iglesia ha sabido evitar a los suyos, sabiamente tales riesgos; para que puedan satisfacer sus instintos, los excita contra el Demonio; ellos se aferran a él y le roen: por fortuna es un hueso inagotable… Si se lo quitaran, sucumbirían al vicio o a la apatía.
Cioran Emil / Syllogismes de l’amertume /  Religion (fragmento)